Esto es una historia que no tiene nada que ver contigo, la escribí cuando llegó Internet y más que una historia es una reflexión de los tiempos de mari castaña cuando estabamos en el instituto de secundaria.
Introducción acerca de los cuatro jinetes de la poca leche
Siguiendo con el símil de los 4 jinetes del apocalipsis se nos ocurrió escribirla y mis amigos dijeron que la escribiese yo.
Quien lea el título puede tomarse a risa, guasa, cachondeo.
Si estás más perdido que yo puedes entender otra de las historias que escribí medio en serio basándome en una canción, la del último tren a Londres que también compartí en un blog de literatura como invitado.
Las perspectivas laborales de la juventud
La verdad que era eso hace treinta años, cuando era un bachiller y choteamos (nos tomábamos con ironía) los compañeros sobre lo mal que estaba la vida y las pocas perspectivas laborales que teníamos.
Nos fuimos colocando como pudimos, hasta hoy, donde nos circunda la miseria que como no la paremos nos va a llegar como un tsunami (acabo de enterarme, otro terremoto en Fukushima).
Quienes son los 4 jinetes de la poca leche
En la imaginación cabe de todo y la reflexión te lleva a cañaverales extensos de la mente. Esto es tan solo una historia
¿Cual es tu historia?
La vida no es de color de rosa, no sólo hay momentos felices, sino también tragos amargos que son la mayoría de los momentos.
¿Para qué quejarse cuando te llega la adversidad o la soledad?
Disfruta del presente y si puedes guarda algo para el futuro.
Disfrutar no significa que derroches energía, que gastes más de la cuenta. Allá tu.
La mala leche o maldad
Y los cuatro jinetes son: la mala leche: Es uno de los anti-héroes más odiados.
Por su misma palabra lo define, es ese ser diabólico, con pura maldad que se ensaña con la gente, es el líder anti-líder.
Es la mala leche, esa que escupes en cuanto bebes un poco.
El poca leche
Después está el poca leche, ese que te quita lo que tienes, el que no da todo lo que sabe, pero no por antigenerosidad, sino porque disfruta dando poco.
El derrama leche: El vaso medio lleno
Luego adelante está una casi positivo, el que derrama leche, para que no la pruebes. No se sabe si lo hace por caridad, altruismo y por una semi-maldad no manifiesta.
(Aunque puede tener cierto agrado, despues del dicho de «No llores por la leche derramada«)
La leche que arrastra el lobo
La frase del título anterior puede que no la entiendas, pero está clara, el último jinete de la poca leche es el más sangriento es el lobo difrazado de cordero, que se deja ordeñar y da patadas.
Cuatro jinetes que dan más patadas que sus respectivos caballos salidos de una película de zombis.
Conclusiones
Sigue las historias de Diario de un Kaovoi. Podría escribirse cowboys, pero no, Kao, de caos y voi de voy rápido, que salgo corriendo.
Tan sólo es una historia que no tiene que ver con la locura. La locura puede que este más en las redes sociales.
P.D. Siempre me buscó escribir. Siempre estuve en busca de una oportunidad para ganarme la vida escribiendo: nunca me la dieron.
Nunca desperdicié mi creatividad, otros incluso con menos méritos llegaron.
¿Hay que vender tu alma para que te den una oportunidad? Por eso escribo, algunas bien documentadas, otras que salen de la imaginación.
Pásalo bien.
Crédito de la imágen: Pexels.
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